Prix Choc

15 Nov

Los Precios

Las ofertas en Francia se marcan con la etiqueta “Prix Choc!” pero yo siento shock ante casi cualquier compra aquí. Los euros se van de mis manos como el agua que corre de las fuentes.

Es verdad que sufro de una ilusión digital: los números en Euros son más altos que en pesos, dejando al lado el factor de 1.000. Es decir, 3 euros parece más caro que los $2.100 pesos que son su equivalente. (Me pasa al revés en Chile cuando pienso en dólares, que felicidad!)  For the record, hoy en día,
1 Euro compra 690 pesos.

Un día tomando un café con Lionel en la plaza conversamos este tema. Cada café costó 1,80 euros (=$1.242 pesos). Más o menos lo que se paga por un café en Osorno (espresso, de máquina, con leche en espuma arriba – estamos hablando de un café decente, no un Nescafé en polvo servido en tacita de plumavit).

Pero – el café aquí debiera ser más caro! Wikipedia dice que el salario mínimo por hora en Francia (antes de impuestos) equivale a $6.100 pesos chilenos. Unos $942.000 al mes. O sea, con esa plata…

Claro que los impuestos son altísimos para la clase media, que apenas logra levantar la cabeza es aplastada por una serie de cargos que la dejan con menos dinero en el bolsillo, de lo que el gobierno les da a los desempleados.  Por lo menos así dicen mis vecinos Roger y Lysiane. Ellos viven con varias personas – uno hijo de ella de 25 años, 2 nietos de él de 7 y 9 años, y la hermana de ella de 62 años, jubilada con una pensión de 600 euros que no le permite pagar arriendo ni tener un auto.

De lo mismo se queja la profesora de Tomas, una mujer de 35 años, que tiene que pagar 4 horas de guardería + los almuerzos, cada día para su hijo de 7 años, que va a la escuela de su pueblito. Dice que todo lo que gana como profe, lo gasta en guardería y el arriendo de su casa.

Pero si ganas el salario mínimo o menos, no pagas nada por tener a tu hijo en guardería, ni por su almuerzo. Y además recibes multiples beneficios. Por ejemplo, en la región donde estamos, los que ganan menos de 22.970 euros al año (casi 16 millones de pesos) y tienen un hijo, este año recibieron del estado, 285 euros para la compra de materiales escolares.

Con Lionel también comparamos el costo de la micro. Un viaje en bus pagado al chofer, vale 1 euro (690 pesos). Más o menos lo que vale el metro en Santiago, y algo más que la micro en Osorno. Pero el pase mensual vale solo 26 euros por todos los viajes que quieras. Con 48 viajes al mes, el costo baja a 374 pesos.

Comparar precios es muy difícil  – ahora entiendo porque los grandes economistas usan el “Indice Big Mac”, que compara el costo de una hamburguesa en McDonald’s, de un país a otro.  Pero – aquí van algunos gastos que hicimos esta semana (en pesos chilenos):

– Leche – mas barata aquí que en Osorno!!  $393 por litro (en caja, sin tapa rosca, marca local).

– Atún en agua 140 g: $1,416

– Huevos, docena:  $1.490

– Nesquik 250 g: $1,022

– Manzanas, Golden, kilo: $1.373

– Platanos, kilo $828

Y ahora….el Big Mac! Vale $2.415. El Happy Meal, $2.760. (Pero
pucha que estaban happy cuando se los compré!)

El Canal du Midi

12 Oct

El futuro de Francia se puede cuestionar, pero no cabe duda que su pasado asombra. Carcassonne es famosa por dos sitios turísticos, ambos con más de 300 años y ambos reconocidos por la UNESCO como patrimonio de la humanidad: el Canal du Midi y la Cité, una fortaleza medieval.

El Canal fue terminado en 1681 y según Wikipedia, hoy en día es el canal navegable en funcionamiento más antiguo de Europa. Cuando sales de la estación de tren en Carcassonne, es lo primero que ves. Hay una esclusa directamente en frente.

El día que llegamos, ahí paramos emocionados con nuestras maletas para ver entrar un barco y de repente me acordé que cuando yo tenía como 8 años, con mis papas hicimos una vacación navegando un canal en Inglaterra. No sé cómo se les ocurrió, porque mi papá no era nada práctico ni especialmente hábil, pero lo hicimos y yo con mi hermano tenía el trabajo de saltar a las orillas para amarrar la cuerda cuando ibamos entrando en una esclusa. Este recuerdo estaba completamente perdido hasta que salí de la estación aquí con mis hijos.

El Canal se junta con otro en Toulouse al oeste; juntos, conectan el mar Mediterráneo con el Atlántico. Se alimenta con agua que viene de las montañas. Parece que muchos gobernantes soñaron con hacer este canal, pero no pasó nada hasta que un hombre, Pierre-Paul Riquet, quien se había hecho millonario recolectando impuestos sobre la sal, enloqueció con la idea del proyecto y dedicó el resto de su vida a realizarlo. Incluso lo financió en un 20% con su propia plata. Murió sólo 8 meses antes de que el canal se inauguró.

La historia cuenta que Pierre-Paul tuvo hijos, pero no dice nada de su mujer. ¿Cómo era esa pareja? Ella, se interesó en su labor o más bien le dio lata que su marido gastara su fortuna en una locura? Fueron a hacer picnics juntos, con sus niñitos, a las orillas del canal mientras se fue avanzando?

Como sea, gracias al canal, varias personas hoy en día tienen trabajo paseando a los turistas y vendiéndoles colaciones entre las esclusas.

Hasta hacer este viaje no comprendí la gracia de un canal: permite a los barcos, subir y bajar, es decir, cruzar una trayectoria que no es plano. Aquí hay un link divertido para jugar a las  esclusas: http://terrax.org/sailing/locks/lockflightjs.aspx .

El Canal es precioso, sobre todo donde sus  bordes están plantados con los arboles típicos de acá, los plátanos de sombra.

Pero como tantas cosas, parece que es mejor apreciarlo de lejos. El otro día conversé con una señora inglesa en una tienda de comida gourmet, que con su marido y otra pareja, habían arrendado un barco para hacer su vacación sobre el canal. “Es…interesante como experiencia,” me dijo. “No lo haría de nuevo pero estoy contenta de estarlo haciendo…” Y su marido llegó para agregar: “Que no se te ocurra tocar el agua! Los baños en los barcos…descargan directo al canal….”

El Supermercado

4 Oct

En esta etapa del desarrollo mundial, me parece que los grandes supermercados son parecidos en muchos países, estén en Europa, América del Norte o del Sur. Productos más, productos menos: en general uno ya sabe lo que va a encontrar y las mismas empresas transnacionales aparecen en todos lugares. Hasta la ubicación de los productos dentro del supermercado parece obedecer a una sola lógica, seguramente el resultado de los mismos estudios psicológicos del consumidor.
No obstante, aquí en Carcassonne, ir al supermercado aún es como una excursión turística para mí. A pesar de todo, hay marcas distintas, los envases pueden tener otra forma, y el idioma extraño le da a lo más banal, un aire casi exótico. Son diferencias que hacen divertida la compra semanal.
Acá, por ejemplo, para obtener un carro, hay que meterle una moneda de 1 euro, la cual te acompaña en el carro durante toda tu compra y asegura que al final, el carro lo dejarás en su lugar, porque ahí con un sistema muy sencillo, recuperas tu moneda.

Una vez adentro, llama la atención la oferta de quesos:

Las lechugas gozan de duchas de bruma muy fina, para que mantengan su frescor:

Y lo más divertido – uno mismo pesa su fruta y verdura! Cada producto trae un número, y en la pesa, aparecen los números con las fotos de los productos, uno aprieta el botón y sale la etiqueta. Son inteligentes los franceses – hacen trabajar al cliente!

Ya sé lo que estás pensando y es verdad: nada te impide marcar el precio de la manzana más barata en lugar de la variedad más especial. Yo lo hice por error y nadie dijo nada – las cajeras están igual de aburridas que en cualquier lugar del mundo.

Otra cosa: si tienes muchos productos refrigerados en tu lista, ¡mejor lleva un polar! Esos pasillos son realmente helados – están a 0 grados y se siente. Y para que no se rompa la cadena de frío, venden muy barato (a veces regalan), una bolsas de plástico isotérmico – reutilizables, por supuesto.